LAS NECESIDADES PRIMARIAS ¿CÓMO NOS AFECTAN? Descubre tus necesidades primarias

El otro día hablando con una amiga mientras me contaba cómo le habían ido las vacaciones, de repente me dijo: “es que en el fondo todos somos Sota Caballo o Rey” Efectivamente las personas por muy diferentes que creamos ser, tenemos las mismas necesidades básicas.

Una necesidad es aquello que nos mueve, hace que tomemos unas determinadas decisiones y que actuemos como actuamos.

Conocer cuáles son nuestras necesidades básicas e identificar las de las personas con las que más nos relacionamos, puede ser muy clarificador.

¿Cuáles son las principales necesidades humanas?

Según Tony Robbins, son 6 y se dividen en dos subcategorías:

Las necesidades fundamentales: seguridad, variedad, importancia, amor/conexión

Las necesidades superiores o espirituales: crecimiento y contribución.

Importante, las 4 necesidades fundamentales las debemos tener satisfechas a toda costa y, consciente o inconscientemente, haremos todo lo posible para que sea así.

SEGURIDAD: esta necesidad está ligada al instinto de supervivencia y se refiere tanto a la seguridad física como a la psicológica. Es la certeza de saber que podemos evitar el dolor y obtener placer. Necesitamos sentir que estamos en nuestra zona de confort, que podemos estar tranquilos, que podemos ser felices, que tenemos el control de la situación.

La necesidad de seguridad puede llevar al miedo, a la procrastinar aquello sobre lo que no estamos seguros, a un exceso de control.

VERIEDAD: la necesidad de variedad se refiere a los cambios que nos hacen sentir vivos. Saber que va a ocurrir cada día y en cada momento sería muy aburrido. Nos deprimiríamos. Por eso junto con la necesidad de seguridad tenemos la de variedad.

Satisfacemos esta necesidad por ejemplo con las nuevas relaciones, nuevas amistades, deportes de aventura, nuevos trabajos, nuevos retos y también los problemas. Sí, sí los problemas. Las personas que siempre andan metidas en problemas probablemente están utilizando estos como un medio de cubrir su necesidad de variedad.

IMPORTANCIA: la necesidad de sentirnos únicos, especiales, necesarios. Sentirnos importantes hace que nuestra vida tenga sentido.

Sentirnos importantes para alguien, cubre los dos principales miedos del ser humano: no ser suficiente o no ser dignos de amor (tanto de uno mismo como de los demás)

Nos sentimos importantes teniendo muchas posesiones materiales, un buen coche, una gran casa, el último modelo de smartphone, poseyendo uno o varios títulos académicos, yendo a la moda, siendo padres, con un buen trabajo, teniendo éxito, estando enfermos, siendo voluntarios o ayudando a los demás. Son solo algunos de los mecanismos que utilizamos para satisfacer esta necesidad.

AMOR/CONEXIÓN: necesitamos pertenecer y estar unidos a algo o alguien, nuestra pareja, nuestra familia, amigos. Necesitamos compartir, sentirnos parte de algo y nos hacemos socio o seguidores de un club. Necesitamos aprobación como muestra de amor, o tener animales domésticos.

Todos necesitamos amor, pero muchas personas se conforman con la conexión porque da menos miedo.

CRECIMIENTO: la necesitad de crecer está implícita en la misma naturaleza, todo lo que crece e que está vivo. Necesitaos expandir nuestra capacidad, nuestro conocimiento, nuestro entendimiento para sentirnos vivos, para sentirnos plenamente satisfechos y realizados.

CONTRIBUCIÓN: Se refiere a la ayuda desinteresada a la necesidad de servir a los demás sin recibir nada a cambio. La contribución es una necesidad superior que sólo puede satisfacerse cuando las demás necesidades están cubiertas.

 

¿Sabes qué te mueve a hacer lo que haces? ¿Qué te impulsa a tomar una decisión y no otra?

TODO lo que hacemos, las decisiones que tomamos, cómo actuamos, es para obtener placer y evitar el dolor, todo lo que hacemos absolutamente todo es para satisfacer nuestras necesidades fundamentales.

Absolutamente todo lo que hacemos es para satisfacer nuestras necesidades fundamentales

Cada una de nosotras tiene una forma personal de satisfacer sus necesidades. A veces lo hacemos de forma constructiva, otras de forma neutra y otras veces lo hacemos con torpeza y de forma destructiva. La mayoría de las veces no somos conscientes que lo que hacemos es para cubrir constantemente nuestras necesidades sin importarnos el cómo.

Veamos algunos ejemplos, siempre ayudan.

¿Te enfadas con facilidad?

Supongamos que estás muy enfadada con alguien y le empiezas a gritar. ¿Qué está pasando? Estás segura de ti misma, de tener la razón. Varías tu estado de ánimo y el de los demás. Te haces importante y conectas con los demás. ¿Cubre el enfado tus necesidades fundamentales? La respuesta es SÏ. Ahora bien ¿las cubre: de forma constructiva, neutra o destructiva? El enfado por tanto es un mecanismo para cubrir puntualmente nuestras necesidades, véase las rabietas de los niños, pero no es un mecanismo constructivo ni sostenible.

Si te enfadas a menudo pregúntate ¿Qué necesidades pretendo cubrir con mi enfado constante? ¿De qué otra manera constructiva o neutra las puedo cubrir?

¿Por más que lo intentas, no consigue liberarte de tu sobrepeso?

Supongamos ahora que tienes un problema de sobrepeso. Has intentado todas las dietas posibles y al final siempre acabas por recuperar tu gran peso. Analicemos qué puede estar pasando. Yate he dicho que todo lo que hacemos tiene un para qué. Comer te da placer, por tanto, seguridad. Te ofrece muchísima variedad, no sólo de comida, sino que cambia tu estado de ánimo, te quita la ansiedad, te tranquiliza, te hace sentir bien, aunque al rato te puedas sentir mal por haber comido. Cuando comes sientes amor hacia ti misma, te quieres y te regalas lo que te da placer. Comer no te hace sentir especialmente importante, ni te hace crecer (quizá sólo de talla) ni hace que contribuyas con la sociedad. Comer por tanto cubre 3 de las 4 necesidades fundamentales y ninguna de las necesidades superiores. ¿Por qué es tan difícil hacer dieta? La respuesta creo que ya la sabes, estás cubriendo cómo sea algunas de tus necesidades fundamentales, lo que no sabes es que cuando satisfacemos 3 o más necesidades con una única actividad, a un alto nivel, esta se convierte en adicción. Y una adicción no es más que un estado emocional que te gusta.

 

Espero que estos ejemplos hayan sido clarificadores porque el secreto de una vida plena es descubrir cómo satisfacer nuestras necesidades fundamentales de forma constructiva.

Como ves el tema de las necesidades humanas es muy profundo y te puede ayudar a entender mejor porqué actúas cómo actúas, tomas las decisiones que tomas y a cambiar hábitos destructivos o tóxicos por hábitos saludables y constructivos.

 

Te animo a que descubras quién eres, que identifiques cuáles de entre las 4 necesidades fundamentales son las más importantes para ti y te preguntes si estas dos necesidades están en conflicto.

Te dejo algunas pistas para que lo puedas llevar a cabo. Es un ejercicio que no es fácil y requiere de valentía, pero te aseguro que merece la pena.

Pregúntate y responde con total sinceridad:
  • ¿Qué pasaría si este problema que hace tiempo que tienes desapareciera de tu vida?
  • ¿Cómo mejoraría tu vida?
  • ¿Cómo empeoraría?
  • ¿Qué perderías si este problema ya no estuviera?

 

Observa tu día a día e intenta identificar:
  • ¿Qué actividades cubren tus necesidades?
  • ¿Tienes todas tus necesidades cubiertas?
  • ¿Hay alguna actividad que cubra intensamente tres o más necesidades? Las cubre de forma ¿destructiva? (mal hábito) o de forma ¿constructiva? (hábito saludable)

Puedes cambiar tus hábitos destructivos por hábitos constructivos y sostenibles creando nuevas asociaciones de dolor placer. Asocia las nuevas actividades que quieras incorporar a tu vida a placer y las que quieres abandonar a dolor y de forma intensa por lo menos durante 21 días lleva a cabo de forma constante e intensiva las nuevas actividades. Da igual si al principio no te crees que es placentero, nuestro cerebro no distingue lo que es real de lo que no lo es, y a base de repetición crea nuevas conexiones neuronales y acaba instaurando un nuevo hábito.

 

Por último, piensa en cuál es tu principal obstáculo en estos momentos, ese problema que intentas y no consigues resolver. Quizá las pistas que te he dado sean suficientes. Si ves que sola no lo consigues resolver, recuerda ponerte en contacto con un coach, quizá sea lo que necesites en estos momentos de tu vida. Si necesitas acompañamiento te invito que me escribas sin compromiso, para llevar a cabo las mejoras que quieres en tu vida.

 

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