¿Y SÍ NO SÉ QUÉ ME APASIONA O CUÁL ES MI PROPÓSITO?

Si quieres reinventarte y emprender y no sabes qué te apasiona o cuál es tu propósito, deja de atormentarte pensando que eres a la única que le pasa. ¿La mayoría de los emprendedores a los que sigues dicen que son muy felices por haber encontrado su propósito? ¿Te sientes la más infeliz del mundo porque sin saber cuál es tu propósito, cómo vas a emprender?
Cuanto más te obsesiones en encontrarlo, menor claridad tendrás. El proceso es mucho más sencillo, se trata básicamente de simplificar. Te lo cuento.

 

Hace unos día mi mentora, me mandaba un mensaje, a mi y a otra compañera, en el que decía «Os animo a ver este webinar porque es un poquito vuestra competencia y es una referencia en este mundo online»

Sin dudar vi el webinar y tengo que decir que me gustó, comparto gran parte de lo que explica, no tanto el estilo, pero bueno a lo que iba, me hizo pensar en algo con lo que me encuentro a menudo y que quiero compartir contigo, por si a ti también te pasa.

Como imagino sabes, acompaño a mujeres que quieren reinventarse profesionalmente y emprender.

Antes de empezar a trabajar conmigo, todas mis clientas rellenan un cuestionario que me permite conocerlas un poco más y mantengo una primera sesión gratuita con ellas, en la que vemos si les puedo ayudar. Solo puedo ayudar a las personas que realmente están comprometidas con su sueño y que no esperan fórmulas mágicas. En esta sesión entre otras cosas, me cuentan su situación, en qué quieren emprender y qué les ha impedido hacerlo hasta el momento.

Y sabes qué, la mayoría de las veces, se repite la misma respuesta, «llevo X tiempo (un año, dos, tres) … queriendo emprender en algo relacionado con _______ ¡Me encanta escucharlas y sentirlas tan conectadas con lo que desean y tantas veces han soñado! Y de repente se paran y añaden «pero no sé,  ¿y si no sale bien!»

En un breve espacio de tiempo han conectado con su Yo abundante y poderoso para después soltarlo y creerse su Yo limitante, ese viejo conocido que les mantiene en su zona de confort. Conozco bien esta situación, yo misma la he vivido en muchas ocasiones.

En TODAS las personas, están estas dos facetas. Nuestra única misión es dar más espacio a nuestro Yo valiente, genuino y soñador y quitárselo al Yo tirano; el famoso ego. Y esto que describo no es otra cosa que el archi-mencionado empoderamiento.

¿Y, por qué nos pasa esto? Fácil, porque dos de nuestros principales miedos son:

  • El miedo al FRACASO
  • El miedo a DECIDIR

Ante la gran pregunta ¿QUÉ HAGO CON MI VIDA AHORA? ¡cómo no se van a disparar estos miedos!, es absolutamente normal que pasemos una época en la que no sepamos contestar a esta pregunta.

Encontrar la respuesta a esta gran pregunta, a cada persona le lleva su tiempo pero he descubierto que no ayuda compararse con otros y creer que todos los nuevos emprendedores aparentemente viven felizmente de su pasión. Primero porque no siempre es cierto, segundo porque es tener una visión sesgada, obviando el camino que han recorrido antes de encontrar «su pasión» y poder vivir de ella.

 

Tengo una clienta, a la que voy a llamar María, que cuando empezamos su proceso de reinvención y emprendimiento, me decía que estaba muy preocupada por encontrar el PROPÓSITO de su vida.

Yo estaba tranquilísima, sabía que lo encontraría, ¿cómo lo sabía? porque María, ya vive de acuerdo a su propósito.

A María le gusta mucho escribir y desde que tiene memoria escribe para dar voz a injusticias, a historias que todos  tenemos delante y que no somos capaces de ver, pero ella sí, tiene una sensibilidad especial que le permite ver con otra mirada.  Cuando íbamos por la tercera sesión, María tuvo una revelación y se dio cuenta de que ya estaba  honrando su propósito de vida. No vivía de él, pero lo estaba honrando. De hecho el emprendimiento que quiere hacer María es para financiar lo que ama.

Para explicarlo muy fácil y que se entienda, el propósito de vida, es vivir una vida que encaje con quien realmente eres, con tu verdadera esencia.

Si fueras una manzano tu propósito de vida sería ser un árbol frutal que da manzanas. Punto.

El propósito de vida de un a persona, es ser una persona que expresa con libertad sus dones y talentos. Punto.

 


El propósito de vida, es vivir una vida que encaje con quien realmente eres, con tu verdadera esencia.  
Es ser una persona que expresa con libertad sus dones y talentos. Punto.

 

Encontrar el propósito tiene que ver con recordar quién eres realmente, con conectar con tu esencia, con lo que te mueve, te ilusiona, con lo que se te va el tiempo sin darte cuenta, con quien eres cuando estás contigo misma, tranquila, sin juzgarte y fluyes.

Para conectar con tu verdadera esencia, solo tienes que prestar atención a lo que te hace sentir realmente bien a ti, sin darle importancia a lo que opinen los demás.

Cuando eras niña, no te planteabas quien eras, sabías quién eras y simplemente eras. ¿Recuerdas lo que te hacía reír, disfrutar, lo que se te daba bien, lo que te llamaba la atención? Quizás alguna de estas cosas la hayas potenciado a lo largo de los años, quizá otras no, porque conforme crecías te dijeron cómo debidas comportarte, cómo debías comunicarte, en qué debías trabajar …

 


💡 Para emprender con sentido, alineada con tu propósito, observa lo que hay en común en todo lo que te mueve, te ilusiona, te emociona y te hace vibrar.


 

Si te saltas este paso es solo cuestión de tiempo que te sientas desmotivada y vacía.

Decía que uno de nuestros grandes miedos es a fracasar, pero qué es fracasar.

Para cada persona puede ser algo diferente.

El miedo al fracaso está en gran parte condicionado por tres factores:

  1. La interpretación que realizamos de la situación. El significado que le damos.
  2. La anticipación que hacemos de las posibles consecuencias. Enfoque a futuro que nos provoca ansiedad.
  3. La valoración que hacemos de nosotras mismas a partir del resultado que obtengamos.

Aunque ahora no voy a entrar en detalle, solo quiero que sepas que se puede trascender el miedo al fracaso, cambiando cualquiera de estos tres puntos. Hay mucho más pero como como me gusta decir, da igual por donde empieces a tirar del hilo, lo demás vendrá.

Si quieres dejar de temer al fracaso, debes decidir que esto, es lo que quieres. Yo, por ejemplo, decidí que estaba cansada de mi parálisis por miedo a no ser «perfecta» tenerlo todo bajo control, tener que saber de todo, etc. y elegí que a partir de ese momento iba a vivir en «modo aprendizaje» Cuando estoy aprendiendo algo, da igual de que se trate, sé que no lo sé todo, que voy a cometer errores, que estos forman parte del camino, me permito probar que funciona y que no sin juzgarme de antemano por no saber cuál será el resultado final. Y con esta sencilla pero potentísima herramienta, cambiando el significado de lo que hacía, conseguí pasar a la acción sin sentir que estaba arriesgando mi seguridad, mi imagen, mi valía. No siempre consigo los resultados que quiero, ni en el momento que quiero, pero en ningún caso considero que esté fracasando. He aprendido, sigo aprendiendo a disfrutar el camino, todo es aprendizaje y como diría  Edison, muchas veces descubro como no debo hacer algunas cosas.

 


Cuando sabemos quienes somos podemos DECIDIR sin miedo y con libertad. 

 

Conocerse a una misma, lejos de mirar solo hacia dentro implica también interactuar con los demás, estudiar, leer, investigar, querer entender cómo reacciono a lo de fuera y por supuesto también implica buenos momentos de introversión. Y aunque no eres tus pensamientos, ni tu pasado, ni lo que haces, ni lo que consigues, de nada sirve saber quién eres si no actúas.  En la acción nos medimos y reconocemos.

Emprender va de tomar decisiones y las buenas decisiones sólo las podemos tomar cuando nos conocemos, sabemos qué necesitamos, qué valoramos, cuando sabemos reconocer, gestionar y elegir nuestras emociones, cuando conocemos qué pregunta rige nuestra vida. ⁠En definitiva cuando hay un alto grado de autoconocimiento y autovaloración. No  importa en qué situación te encuentres hoy. Todos empezamos dando un primer paso.

Tomamos decisiones continuamente y siempre que lo hacemos inconcientemente estamos dando respuesta a estas tres preguntas:

  1. ¿en qué me voy a enfocar? En mi o en los demás, en mis experiencias pasadas, en el presente o en las expectativas de futuro, es algo puntual o es una norma, en lo que tengo o en lo que me falta, en lo que quiero o en lo que me desagrada …
  2. Reflexionar sobre ¿qué significa esto para mi? Una oportunidad o una amenaza, el fin de algo o el principio de algo nuevo, un fracaso o un aprendizaje …
  3. Y por último pensar es ¿qué voy a hacer? Pensar, retroceder o avanzar, rendirme o luchar … 

En la toma de decisiones influyen otros parámetros, pero enfocándote en lo que quieres conseguir, aunque te saque de tu zona de comodidad, dándole un buen significado (yo te explicado mi caso,con el modo aprendizaje) tendrás mayor claridad en lo que te conviene hacer. Ante una gran decisión lo mejor que puedes hacer es bajar el volumen a todo el ruido externo y conectar a través de la respiración contigo misma para centrarte y relajarte. Tu cuerpo te habla a través de las emociones. La intuición nunca falla. Escúchala y luego vuelve a evaluar con lo empírico, aunque te digo algo las decisiones que toma la persona más racional del mundo, son más emocionales que racionales, aunque no lo sepa.

Todo lo que hacemos es para evitar el dolor u obtener placer. Llevado a lo primario, cualquier decisión que tomamos responde a este principio.

 

¡Es qué no sé cuál es mi pasión! ¡No sé qué me apasiona! 

No dejes que «tener que» tomar la gran decisión de en qué emprender o qué hacer con tu vida, te asuste tanto que te paralice y no te deje ver lo que de forma natural ya sabes.

Tu pasión tiene que ver con aquello que te hace sentir bien, probablemente tiene que ver con tus talentos naturales, pero a quién no le ha pasado que un día casi al azar ha probado algo nuevo que desconocía y de repente se ha convertido en algo importante para ti. Con esto quiero decir que la pasión también se desarrolla. 

Cuando hay mucho en juego (el trabajo, el sustento, mi imagen personal, mi valía, mi …) dejamos de jugar, nos ponemos tan serias, tan centradas en YO, mi, me, conmigo, que perdemos la perspectiva y nos sentimos paralizadas.

Hacemos justo lo contrario de lo que deberíamos hacer, jugar y disfrutar, con la confianza de que si lo estamos deseando es porque es posible hacerlo. Puede que para hacerlo te tengas que formarte, ahorrar o buscar como tener ingresos mientras emprendas, pero sin duda sabiendo quién eres y con una actitud adecuada no hay nada ni nadie que te pueda detener.

No importa lo que digan los demás, no importa cuantas veces dudes, si llevas un tiempo dando acariciando la idea de emprender en algo lo mejor que puedes hacer es ponerte en acción, primero trabajar tu MENTALIDAD de éxito, conocerte bien para tener CLARIDAD, después seguir un PASO a PASO para dar forma a tu idea y llevarla a cabo. Es decir acción con estrategia, sabiendo hacia dónde quieres ir y qué pasos debes dar primero.

 

Si quieres emprender, y si solo te pudieras quedar con una sola idea de todo lo que acabas de leer, que sea el orden en qué debes actuar:

  1. Trabajar tu mentalidad emprendedora, lo cuál implica un profundo autoconocimento
  2. Tener Claridad, es el resultado del primer punto
  3. Por último seguir un Paso a Paso. Yo tengo el mío propio que trabajo con mis mentorizadas. No es el único, hay muchos, son los famosos ¿Cómo hacerlo? pero sin los dos puntos anteriores de nada sirven.

 

Si quieres que escriba sobre algún tema en concreto, házmelo saber y lo haré encantada.

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¡Gracias!

Ah, y antes de despedirme, te invito a que me sigas en Instagram

 

 

 

5 replies on “¿Y SÍ NO SÉ QUÉ ME APASIONA O CUÁL ES MI PROPÓSITO?

  • MARY CARMEN

    ES MUY INTERESANTE Y SOBRE TODO UNA AYUDA PARA LAS PERSONAS, YA QUE NOS AYUDA A VER OTRO PANORAMA DE LA VIDA, NOS HACE VER QUE SI SE PUEDE CAMBIAR LA VIDA.
    MUCHAS GRACIAS POR ESTA BUENA INFORMACIÓN

    Responder
    • Margarita Vilalta

      Gracias, a ti, Mary Carmen, por abrirte a pensar diferente y tomar conciencia de que en nuestras manos está cambiar nuestras vidas. Te deseo lo mejor en aquello que sea que quieras cambiar.

      Responder
  • Miriam

    Hola Margarita,
    Ahora mismo me encuentro en el proceso de emprender. Buscando ideas sobre qué funcionará y sobre qué no, con las inseguridades de si podré hacerlo bien o fallaré.
    Algo en tu artículo, me ha hecho calmarme enormemente: «vivir en «modo aprendizaje» Cuando estoy aprendiendo algo, da igual de que se trate, sé que no lo sé todo, que voy a cometer errores, que estos forman parte del camino, me permito probar que funciona y que no sin juzgarme de antemano por no saber cuál será el resultado final»

    Gracias, muchas gracias por esas potentes líneas.

    Responder
    • Margarita Vilalta

      ¡Hola Miriam!
      Te entiendo perfectamente, emprender es un proceso de gran incertidumbre, en el que debemos tomar un montón de decisiones y no siempre es fácil. Miriam, por si te sirve, te quiero compartir algo que he aprendido, a no tomarme tan en serio ni a mi misma ni a mi imagen, me explico, la vida es un juego y estamos aquí para divertirnos. Juega a explorar si tu idea es la bomba, solo así podrás dar lo mejor de ti, podrás llevar a cabo lo que ahora sueñas y además disfrutarás el proceso. Si en el camino hay que hacer reajustes, hazlos. No hay destino,sólo hay camino.

      Vive en modo, «aprendo jugando» todavía es mejor que el «modo aprendizaje»

      No has comentando en qué estás emprendiendo. Sea lo que sea, ¡adelante, el mundo te necesita!

      Un abrazo,
      Margarita

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